ESCUELA SUPERIOR DE BELLAS ARTES
DR. JOSÉ FIGUEROA ALCORTA
ESPACIO
CURRICULAR: El arte
en la historia I
CARRERA:
Tecnicatura
AÑO: 2016
CURSO: 1°
PROFESORA: Mariana Robles
BREVE
RESEÑA HISTORICA DE NUESTRA INSTITUCION:
La Academia se fundó en
1896 con el nombre de Escuela de Pintura copia del natural, durante la
gobernación de José Figueroa Alcorta y bajo el estímulo de Emilio Caraffa.[1] Este hecho significó para el interior
del país un temprano acontecimiento dentro del impulso de la generación del ´80
con el objetivo de construir una idea de Nación culta y civilizada. La
educación artística en este caso significó la implementación de un sistema, el
académico, muy propio de la mentalidad liberal y positivista de la época. Sin
embargo es necesario destacar que el modelo académico aplicado en Córdoba
responde a un perfil heterodoxo.
Luego de los primeros
años de funcionamiento y tras la fuerte gravitación que la Academia venía
ejerciendo en el ámbito cordobés, el gobierno provincial dispone en 1911 la
creación de una galería estatal de pintura y escultura. Esta circunstancia será
el antecedente del Museo Provincial de Bellas Artes, inaugurando su actual sede
en 1916.[2]
Durante los primeros años de vida institucional, el Museo desplegará su labor
íntimamente vinculado a la Academia, ambas supeditadas a la entonces Comisión
de Bellas Artes[3]. Pero como lo comprueba la abundante
documentación que se conserva en el Archivo Histórico de la Escuela de Bellas
Artes Dr. Figueroa Alcorta, la entonces Academia era el lugar por donde pasaban todos los aspectos relacionados con las
bellas artes en Córdoba.
Como institución
formadora del campo, la presencia de la Academia en el medio cordobés no tardó
en hacerse notar. El Ateneo, una meritoria aunque efímera institución cultural
cordobesa, fue testigo desde su fundación en 1894 de una importante presencia
de profesores y alumnas de la Academia, quienes fueron merecedores de
distinciones en sus certámenes y de elogios en la prensa local.
La organización del
Salón Anual a partir de 1916, la implementación de la ley de becas en 1922,
junto a las tareas relacionadas con la convocatoria, selección y seguimiento de
los becarios, estaban bajo la orbita de la Academia. Un lugar donde no
solamente el arte era impartido como estudio, sino también sancionado y
evaluado, un centro monopolizador de las funciones de legitimación y
transmisión de valores. La pedagogía implementada durante los primeros años de
la Academia tenía que ver con la gravitación de las novedades del panorama
artístico europeo hacia fines del siglo XIX Los primeros profesores se
apropiaron de esas novedades para construir de manera implícita una modernidad
en la periferia.
Las nuevas maneras de
enseñar residían entonces en la adopción de un esquema paulatino que consistía
primero en la reproducción de estampas, para pasar luego a la copia del
natural. Esta última estrategia implica ciertamente un rasgo de modernidad en
la enseñanza de las bellas artes, que abandonará la copia de arquetipos y la
pintura de memoria en el taller. Una manera inédita de enseñar tomando modelos
de la vida real y que estaba a tono con el temperamento artístico de Emilio
Caraffa.
“Los
maestros de la pintura de córdoba” A este grupo de pintores le tocó desplegar
las estrategias que hicieron posible constituir a la Academia como un lugar de
prestigio. En el caso puntual del paisaje local fueron ellos quienes con su
mirada iniciaron la práctica del género, resaltando su valor. La fuerza de esa
mirada inicial, de esa manera de ver, construyó una representación de la
naturaleza que es el punto de partida de la tradición de la pintura del paisaje
en Córdoba. Propiciaron un tipo de lenguaje que era el que demandaba el
cordobés urbano y burgués, habitante de los años de transición del siglo XIX al
XX. Es entonces desde la Academia donde se “irradia” esta nueva forma de ver el
mundo, logrando desde allí una gran difusión y al fin su aceptación.
A finales de la década
del 40 la Academia fue el enclave decisivo desde donde se apoyó la canonización
de lo moderno, institucionalizando los valores de las llamadas vanguardias
históricas. En este segmento de la exposición están reunidos aquellos artistas
que, a tono con otros centros de Argentina. Promovieron y sostuvieron la
modernización de las artes plásticas. Pero lo que imprime un carácter singular
a los pintores de esta generación es que operaron dentro de un proceso de re
significación de los postulados ortodoxos de las vanguardias. En su práctica
como artistas y como docentes dieron paso a la configuración de un entramado en
el que se incorporan otros referentes de validación a su labor, como por
ejemplo la ratificación de la dimensión local y regional.
Tras sus 111 años de
ininterrumpida labor, la Academia, se constituye hoy como la única institución
en su tipo fundada en la Argentina del siglo XIX que aun permanece en
actividad.[4]
METAS
INSTITUCIONALES:
- Formar
y capacitar técnicos profesionales y docentes en el campo de las artes
visuales, sus disciplinas tradicionales y las ampliaciones de esas disciplinas
en el mundo del arte actual.
-
Promover y desarrollar la investigación en el campo de las artes visuales, sus
disciplinas afines y su interrelación con las otras artes, desde la producción
artística y la enseñanza del arte.
-
Fomentar el perfeccionamiento, capacitación y actualización permanente en el
área de las disciplinas artísticas y su enseñanza.
-
Incluir las nuevas tecnologías, utilizándolas como herramientas enriquecedoras
dentro de la producción artística, la investigación y la enseñanza del arte.
-
Formar y capacitar técnicos profesionales y docentes en el campo de las artes
visuales, sus disciplinas tradicionales y las permanentes ampliaciones de esas
disciplinas, producidas en el arte actual.
-
Contribuir en la generación de espacios de reflexión y producción de
conocimientos, en la conservación y difusión del arte, involucrando a la
comunidad como aporte a su desarrollo, transformación y bienestar.
-
Formar docentes y artistas comprometidos con la realidad social de su entorno,
con capacidad crítica, flexibilidad y sentido de lugar o de pertenencia.
FUNDAMENTACIÓN:
Las artes visuales en la historia es una escena curricular propicia para la conceptualización
del arte en el campo histórico. A diferencia de la historia del arte, que se
asume como la narrativa hegemónica de las artes visuales, el arte en la
historia permite indagar las rugosidades del tiempo para rescatar discursos
marginales de la cultura y especialmente el arte. Más allá de la narrativa
cronológica, la herencia judeo-cristiana de un tiempo teleológico y lineal, el
arte se permite explorar otros tiempos. La historia no se asume necesariamente
como una consecuencia de épocas que se superan entre sí, negándose y
desplegándose progresivamente sino como el flujo de imágenes que reguardan la
temporalidad. La imagen, la presencia de la materia y de los cuerpos, es el
epicentro neurálgico de las artes visuales en la historia.
Una lectura diferente de la historia nos permite
considerar la particularidad, así también las minorías creadoras que viven
fuera de los circuitos establecidos por la hegemonía cultural que sustenta los
discursos históricos. Pensar el arte como posibilitador activo de sus propios
discurso implicar ver la realidad desde perspectivas variadas, combinando
conocimientos para entender los acontecimientos. Las artes visuales mismas
pueden ser comprendidas como un acontecimiento donde la apertura de la razón y
de la imaginación se conjugan para decir una verdad diferente a cualquier otra,
para aprehender el sentido de lo que nos rodea.
Desde esta perspectiva las artes en el tiempo, las
artes en la historia, generan visiones poéticas del mundo, anotaciones
precarias frente al poder del discurso pero intensas en la propagación de un
sentido afectivo y persistente.
OBJETIVOS:
-
Conocer el arte
a través del tiempo, indagando las múltiples posibilidades de las creaciones
artísticas.
-
Recorrer la
historia del arte de manera d descubriendo sus rugosidades, entramados y redes
que se conectan a través del tiempo en el arte.
-
Atender a las
imágenes en sus diferentes capas de sentido advirtiendo la complejidad de la
historia encarnada en la materia
-
Otorgar
protagonismo en el relato histórico a los sentidos que del arte provienen,
priorizando el relato material antes que el relato cronológico.
-
Escuchar,
divisar, entender las visiones del arte en cuanto frecuencia atemporal del
habla.
-
Comprometerse
con el estudio del arte en la historia como relato cualitativo para la práctica
artística.
-
Visibilizar
prácticas artísticas alternativas de aquellas que se legitiman en la historia
del arte hegemónica.
-
Pensar el arte
en la historia desde nuestro contexto, imprimir la perspectiva singular de quien
rasga su elemento de estudio y no desde una visión objetiva y neutral.
CONTENIDOS:
Unidad I:
Introducción a la imagen
de mundo de las diferentes épocas de la historia de occidente desde la
configuración del mundo antiguo hasta la época moderna y lineamientos
conceptuales de la contemporaneidad.
Toda la cátedra se
desprenderá de la lectura de los textos-manifiestos de los artistas de fines de
Siglo IXX y principios de Siglo XX. En la primera unidad se leerán y analizaran
los textos de los impresionistas, especialmente los escritos por Paul Cézanne.
A partir de su pensamiento podemos encontrar relaciones, entramados y
figuraciones propicias para comprender otras tendencias de las principales
corrientes del arte de occidente como el Barroco, pero también la herencia
formal y filosófica devenida en estética de los antiguos griegos, del mundo
clásico. También se pueden detectar en los escritos de Cézanne los principales
antagonismos que toman diversas formas pero aún así se mantienen en la
historia, como las dicotomías sujeto-objeto, hombre-mundo y exterior- interior.
Estos problemas, no sólo aparecen las formulaciones teóricas, sino también
encarnadas en los cuerpos de las obras. Dentro del mismo movimiento
impresionismo se puede aprehender por negación o afirmación, diferentes
aspectos, de la herencia artística precedente.
Unidad II:
En la segunda unidad se
presentara el Fauvismo y el expresionismo como una tendencia capaz de mostrar
aspectos mucho menos teóricos de los artes, vinculados a la idea de salvajismo
y niñez. Pero a pesar esta radical propuesta de comenzar con el arte desde el
principio, refundar la creación en la historia al modo de un primitivo, los
artistas fauvista y expresionistas se anudan a la historia. Sus elementos
formales, el uso del color, la invasión del plano pictórico, el protagonismo
del gesto se diferencia del impresionismo y de la fundación perspectiva del
renacimiento, pero la negación es una forma de aprehensión, que permite una
mirada de la historia desde otra mirada. La mirada ya no se ubica en los ojos
como la tradición occidental ha diseñado racionalmente, entendiendo que la
visión es lo que más fielmente traduce las coordenadas de la mente. Para los
fauvistas y los expresionistas todo el cuerpo es canal de sensaciones y
posibilitador de imágenes. Aquella oscuridad prerracional y la configuración de
un cuerpo sufriente nos conectan con el gótico y el estadio pasional de la
búsqueda de un sentido más allá de la realidad del mundo. Una realidad interior
que oficié de verdad frente a todo lo que hay.
Unidad III:
Cubismo. Primera pintura
abstracta. La pintura cubista cuestiona de manera radical la concepción
espacio-temporal de la tradición pictórica occidental. Fragmenta y reinventa el
plano ordenando el cuadro como un laboratorio donde la vista se reconoce. Los
elementos del cubismo, las fuentes de inspiración, la preponderancia del
collage, la ruptura de un único punto de vista, la introducción de imágenes
primitivas cuestionan no sólo la pintura como un dispositivo estético, sino el
arte como espejo de una cultura.
Una cultura, que según
los cubistas, ésta en crisis. Una cultura que guiada por la razón ha propiciado
guerras y exterminado las formas humanas esenciales. La abstracción imprime
nuevas leyes al cuadro, pero también el arte, lentamente, permitirá cambiar el
mundo.
Unidad IV:
El surrealismo es una de
las tendencias más críticas de las lógicas de la razón, y de las imágenes
mágicas arrasadas por el mundo capitalista y su interés por las alienantes
máquinas de trabajo. El surrealismo encuentra su fuente de inspiración en las
teorías freudianas, atravesado por el incipiente nacimiento de la neurología y
un nuevo concepto de la conciencia humana. Todo es mucho más misterioso de lo
que se creía y la realidad muestra caminos secretos. En esos caminos se pueden
encontrar puentes y vínculos de con el arte latinoamericano, las vanguardias
brasileras y latinoamericanas, periféricas de la razón hegemónica, proponen
nuevas alternativas para la visión estructurada de la tradición europea.
METODOLOGÍA:
Los
alumnos abordaran el material teórico a partir de una exhaustiva lectura en
clase de todos los sentidos implicados en los textos. Considerando que los
alumnos son de primer año se irán reafirmando los contenidos continuamente,
viendo desde diferentes puntos de vistas la misma problemática. Entendiendo que
las artes visuales en la historia es el recorrido por los problemas estéticos
que los artistas presentan con sus obras y sus escritos.
CRITERIOS DE EVALUACION:
Para
evaluar los trabajos propuestos en la cátedra se tendrá en cuenta la capacidad
para relacionar contenido, la predisposición de participación en clase y la
apropiación de contenidos a través de lecturas regulares y persistentes.
INSTANCIAS
DE EVALUACIÓN:
Las instancias
evaluativas se ajustan las propuestas por la dirección de la escuela:
dos instancias
evaluativas en el primer cuatrimestre y
dos instancias evaluativas en el segundo
cuatrimestre.
BIBLIOGRAFIA
PRINCIPAL:
HESS, Walter.
“Documentos para la comprensión del arte moderno”, Editorial Nueva Visión,
Buenos Aires, 1998.
BIBLIOGRAFIA COMPLEMENTARIA:
SUREDA J. y GUASCH, Ana
María. “La trama de lo moderno”, ediciones Akal, Madrid, 1993.
GOMBRICH,
Eric H. “La historia del arte”, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 2007.
HAUSER,
Arnold. “La historia social del arte y la literatura”, Editorial Guadarrama
Madrid, 1969. (en biblioteca)
BATAILLE,
George. CALLOIS, Roger. KLOSSOWSKI, Pierre. “Revista Acephale”, Editorial Caja
Negra, Buenos Aires, 2006.
WOODFORD,
Susan. “Introducción a la Historia del Arte” - “Como mirar un cuadro”,
Editorial Gustavo Gilli, Barcelona, 1985.
DIDI-HUBERMAN,
Georges. “Ante el Tiempo”, Editorial Adriana Hidalgo, Buenos Aires, 2006.
CIPPOLINI,
Rafael.”Patafísica”, Editorial Interzona, Buenos Aires, 2010.
SANCHEZ
MONTAÑEZ, Emma. “Arte indígena sudamericano”, Editorial Alhambra, 1986.
HATJE,
Ursula. “Historia de los estilos artísticos”, Editorial Garriga. (en
biblioteca)
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